DE LA BREVEDAD DE LA VIDA


Así o más claro???
Desde que era adolescente, la vida se ha encargado de recordarme, que la vida es diferente para cada quien. Que cada quien decide el camino que recorre, y que las vueltas aunque sean pronunciadas, se puede seguir andando.

Uno tiende a hacer planes para el futuro, desde que es pequeño. ¿A quién, no le preguntaron qué quería ser cuando fuera grande, cuando apenas tenía 6 años? En esa época, puedes contestar lo que sea, desde payaso de circo (o mago), hasta astronauta, o doctor.

Cuando ya estás en secundaria, sabes que sigue la prepa, luego la universidad, y después… siempre hay dudas, pues en esa etapa no tienes muy claro, cómo es que funcionan las cosas.  Pero si les preguntas a tus papás, lo más probable es que te digan que después de la universidad, uno trabaja, se casa, tiene hijos, y luego sus hijos crecerán, estudiará, trabajarán, se casarán, tendrán hijos, y perpetuarán la raza humana por los siglos, de los siglos. Eso es lo que debería de ser, el camino de una persona. Lo que dicta la sociedad como bueno. Lo “normal”.

Pero, ¿qué pasa, cuando por alguna extraña razón, esto no sucede?

No voy a hablar, de los casos en los que alguien decide no estudiar la universidad, o no casarse, o no tener hijos. Sino, qué pasa, cuando alguien se queda “a la mitad”. Es decir, si a una persona, se le termina la vida en preparatoria, cuando tiene apenas, 16 o 17 años.

En la película de Disney Hércules... claro, ahí les gana...
¿Se podría, considerar que una persona vivió poco?

Si tomamos en cuenta que, hoy en día, las personas, tendemos a pensar que tenemos la vida comprada. Lo más probable es que si.

Si lo pensamos, como en antaño, la respuesta podría ser un: depende.

Los griegos, tenían a 3 diosas (Destino) que controlaban la vida del hombre, desde que nacía, hasta que moría. Clotho, era la que hilaba. Lachesis, la que medía la longitud del hilo. Y Atropos, la que cortaba la hebra. Eran caprichosas, y eran impredecibles. Incluso, los dioses tenían que someterse a lo que ellas dijeran.

Es decir, la vida, era diferente para cada quien, en cuanto a destino, y a longitud. Y no necesariamente, se vivía poco, si la longitud que las Destino nos daban, era corta.

Séneca, en sus diálogos recalca (y de donde me robé el título descaradamente), que la vida se vive mucho, o poco, en relación al provecho que se le saque a cada día. En base, a las cosas que uno realmente quiera hacer, y realice.
 
Y “las Destino”, me han recordado, que necesito disfrutar cada segundo que tenga, desde que era un niño.

Cuando apenas tenía 6 años, un primo mío murió ahogado, a los 20 años. Cuando tenía 15, una amiga (de la misma edad), murió en una operación estética de nariz. Durante la prepa, un compañero murió en un accidente en un caballo. Y así diferentes eventos: accidentes de auto, en el terremoto en Haití de 2010, y hasta homicidios.

Si, son pérdidas terribles. Pero son cosas que, por lo menos a mí, me recuerdan que no tengo la vida comprada. Que mi vida es tan larga… como se haya decidido.

Hacer planes para el futuro está muy bien, porque siempre dan luz a lo que hacemos cada día. Pero la verdadera realización, y la felicidad, están en cada segundo que se está viviendo hoy. No en lo que se va a hacer el fin de semana, o en lo que estamos pensando dentro de dos años.

Y esa felicidad no depende de nadie, más que de uno mismo.

¿No te gusta tu carrera, o trabajo? Cámbiate. ¿Ya no quieres esa relación? Termínala. ¿Quieres hablar con esa persona? Háblale. ¿Quieres irte de viaje? Ve.

Siempre va a haber una justificación a por qué no… “es que ya pagué mucho”, “es que ya llevo mucho tiempo con el/ella”, “es que vive lejos”, “es que no tengo vacaciones”, “es que no me van a dejar”… es que… es que…

Claro, mañana siempre hay tiempo. Y siempre hay cosas que “tienes que hacer”. En realidad, como dice Sheldon Cooper: Lo único que “tienes” que hacer en esta vida, es respirar y comer, todo lo demás es opcional.

Alguna vez te has preguntado, ¿cuántas cosas haces, porque son las que “quieres” hacer?, y ¿cuántas cosas haces, porque son las que “tienes” que hacer? (o peor aún, las que te dicen que “tienes” que hacer).

LISTO???
La proporción va a variar mucho, de persona a persona. Y de ningún modo, quiero juzgarla (ni me atrevería). Pero visualiza tu vida, y lo que has hecho, has un pequeño recuento de lo que has vivido. Ahora, si la vida, de alguna manera, empezara de forma diferente, y desde un inicio supieras cuánto tiempo vas a vivir… ¿estarías haciendo lo mismo, que haces ahora?

La respuesta, igual va a variar… pero en lo único que todos estaríamos de acuerdo, es en seguir el consejo de Louis Prima, que cantando nos dice: Disfruta tu vida, es más tarde de lo que crees… aquí les dejo la canción, con todo y letra... 

ENJOY!!!!





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