HAY DEMASIADAS PERSONAS, ENTRANDO A LAS UNIVERSIDADES



 
Hay demasiadas personas, entrando a las universidades...

Éste es el título de un debate que se llevó acabo en el 2007, en Inglaterra, y que pude ver a través de YouTube. Un título, bastante provocativo, y que despertaría bastante polémica, sobretodo en un país como México, en el que el tema de la educación (en general) es bastante ríspido.


Los argumentos generales, en contra, y a favor de la moción fueron los siguientes:

A FAVOR
EN CONTRA

Las universidades ya no preparan a sus alumnos intelectualmente, y éstos no son capaces de cuestionar, buscar nuevas teorías, y nuevos avances. Los preparan técnicamente, y los vuelven aptos para pasar exámenes.

Las técnicas que se enseñan, y se examinan, se preparan en conjunto con las empresas, para que al salir de las universidades, los alumnos puedan ser contratados fácilmente.

Esto, ha vuelto a las universidades en una “fábrica de trabajadores”, y su papel para desarrollar mentes va quedando poco, a poco, en el olvido.

Conforme la economía va creciendo, y necesita más empleados, las universidades tienen que “producir”, un número mayor de profesionistas. Lo cual ha llevado, a que el nivel de exigencia en los exámenes de admisión, y durante el estudio de las carreras, haya disminuido.

Los alumnos, se han vuelto clientes. Y las universidades clubes sociales. Y como el cliente siempre tiene la razón, ahora las universidades están “obligadas”, a “darle la razón al cliente”, y ayudarlo a pasar como sea.

Tan monetizada se ha visto la educación, que empiezan a crear carreras como “Producción de videos para YouTube”, o “Ingeniería en sonidos multimedia”. Las cuales, o deberían estar integradas en carreras que fueran mucho más ricas, o no necesitarían una educación formal de cuatro años, que dentro de su programa de estudios también llevarán materias como Filosofía, Ética (de YouTube, para darle enfoque), o Historia de la Cultura Helénica.

La “validez” que da un título universitario, en la actualidad, frente a la sociedad, sirve para que te crean capaz de obtener un empleo, cuando en la realidad los empresarios más ricos del mundo (olviden a Jobs, piensen en Richard Branson), o los profesionistas más exitosos (James Cameron), no ostentan un título.

Todo esto, en conjunto, sugieren que: “Si, demasiadas personas están entrando a las universidades. Y no sólo se hacen daño a ellos, sino a su economía, a sus familias, a las universidades mismas, y a su sociedad.”

Conclusión:

La universidad, no debería ser para todos. No se sugiere que la gente se quede sin una educación. Pero en muchos casos, una educación técnica, menos costosa (en tiempo, y en dinero), sería mucho más apropiada para lograr los objetivos, que la persona tiene en mente.


Si pensamos, que el número de personas que terminan la universidad, y que al terminarla tienen acceso a un mejor futuro, podemos decir que es natural que las personas  quieran entrar a las universidades.

Tres, o cuatro años de estudios, nunca han lastimado a nadie. Mucho menos en una economía en la que los trabajos manuales, están siendo reemplazados por mano de obra barata (como la China), o automatizados. Por lo que las personas deben hacer, es estudiar carreras más especializadas, en las que su trabajo sea mucho más intelectual, o sea programando las máquinas que van a reemplazar la labor manual, que ya no van a realizar.

Estas mejoras, no sólo mejoran al individuo, sino a la sociedad, y a la economía de un país. Si pensamos en los beneficios que acarrea, la entrada de personas a los niveles de educación superior, ¿quién podría pensar que hay demasiadas personas entrando a las universidades?

Si pensamos, que los desarrollos económicos más notables de los últimos años, han ocurrido en China y en India, y que en esos países, los niveles de educación son los que han tenido tasas de crecimiento más altos, podríamos inferir, que a mayor educación, mayor crecimiento económico.

Restringir, o hacer más difícil, el acceso a las universidades, o a la educación superior, sería actuar en contra del posible desarrollo de una sociedad y de sus individuos.
Las universidades, no pueden regresar a ser sólo para las personas que les gustaba leer, o las que querían dedicar su vida a la  investigación. Las universidades tienen que estar abiertas, a todo el público pues, como lo dijo Sócrates: “El verdadero bien, es el conocimiento. El verdadero mal, es la ignorancia.”

Conclusión:

La universidad, debe tener sus puertas abiertas para todos, y más que ser una institución elitista, debe centrarse en desarrollar a la sociedad, y sus individuos.

¿Y EN MÉXICO?
 
Como comentaba antes, éste debate se llevó a cabo en Inglaterra. Dieron estadísticas, y nombraron algunas políticas que claramente nos dejarían muy mal parados frente a ellos. Pero, ¿y en México, hay mucha gente entrando a las universidades?

¿Los números qué nos dicen?

Primero, me gustaría descargar una serie de datos, que al final trataré de unir, y dar algún sentido a todo lo que estamos viviendo en el país:

·         En México, el 93% de los niños en el país van a la escuela primaria (según los datos del Banco Mundial), y de ellos, el 19% entran a la universidad, y sólo el 12% se titulan.

·         Según datos de la OCDE, el 24.7% de los jóvenes entre 15 y 29 años, ni están estudiando, ni están buscando trabajo, ni están esperando hacer ninguna de las dos cosas en un futuro cercano.

·         De los que se titulan, sólo el 40% trabaja en algo que está relacionado con su carrera, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del tercer trimestre del 2012.

·         Según algunos estudios de empresas de reclutamiento, el 40% de las plazas vacantes, no se llenan porque a los aspirantes, les hace falta experiencia, o conocimientos requeridos.

·         La UNAM, es gratuita (en realidad no, pero el sistema de pagos está suspendido “hasta nuevo aviso”). El IPN, sólo cobra la inscripción semestral (alrededor de $ 300.00). Y el costo promedio de una universidad privada, puede ir desde los $ 100, hasta los $ 12 mil pesos semestrales. O sea, que el costo de una carrera de 4 años (sólo por la colegiatura) sería de entre $ 96 y $ 800 mil pesos.

·         El sueldo promedio, de un egresado de universidad, puede ser de $ 6 a $ 10 mil pesos mensuales.

Con los números anteriores, creo que vemos un panorama completamente diferente al de Inglaterra (o para tal efecto, país desarrollado). Y creo que estamos muy lejos, siquiera, de podernos empezar a preguntar si el número de personas que ingresan a la universidad es el adecuado, o no.

Si sacamos números muy rápidos, podemos ver que una persona podría tardar en recuperar, sus cuatro años de universidad (en caso de no haber tenido un porcentaje de beca), entre 16 y 134 meses.

Y no sólo eso, sino que además es muy probable que recupere ese dinero, trabajando en algo que es
completamente diferente a lo que estudió (o pagó, si lo quieren ver más monetizado).

Y todo esto, pese a no tener una gran competencia. Recordemos que forma parte de ese 12%, que si terminó la universidad.

Vaya, para ponerlo en términos más simples: No se sabe que conviene estudiar, pagar una carrera es carísimo, no existe oferta laboral lo que se estudió, y recuperar la inversión costaría casi una vida adulta completa.

Tal vez, si parezca muy distante el caso mexicano, contra el caso inglés. Pero creo que se junta en un punto. Creo que lo que necesitamos en México, es que en las escuelas (a todo nivel) dejen de enseñar “a pasar el examen”, y empiecen a enseñar a pensar. Con estos números, tal pareciera que las carreras se escogen por “contentillo”, más que por un fin determinado (incluso, si no hubiera oferta laboral, deberíamos ser capaces de crearnos la propia… el 96% de los empleos son a través de PyMES, o de autoempleos).

Un poco, como terminó el debate en, YouTube... No sé bien cómo sentirme al respecto, pero me queda claro que algo no anda bien. Ustedes, ¿qué opinan?




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