En todo el mundo,
todas las personas (vivas, y muertas) cumplen años. Y en todos lados se
festejan dichos eventos.
Hay días especiales
para todo y casi todo. El día internacional de la mujer, el día del niño, el día
de la tolerancia, el día del chocolate, el día de la secretaria, el día
internacional de los animales, el día del cartero, el día internacional del
medio ambiente, el día del marcapasos, y mas recientemente el día del amor y la
amistad.
Todos los años, las
personas detienen un poco su atención para recordar algo que sorprendió al
mundo, para estar con alguien al que aprecian, o para dedicarlo a algún momento
en específico que quieran recordar.
Esta práctica, tan común
del hombre, tiene origen (muy probablemente) o en el egocentrismo de alguien, o
en la necesidad incontrolable de alguien por armar fiesta. En mi muy personal y
humilde punto de vista, prefiero creer que fue la segunda opción, el motivo que
llevo al hombre a celebrar acontecimientos en la historia.
No creo que alguien
busque el perpetuarse en la memoria del colectivo, erigiendo un monumento “en
honor de las vacaciones de verano en las escuelas”, solo para que su tiempo de
gobierno sea recordado. O que alguien celebre el día en el que se le cayó un a
uña, para recordar que tenía una.
Creo, que más bien,
es por la necesidad de celebrar algo. La verdad, si pudiéramos y no hubiera consecuencias
graves a la salud (ni al bolsillo), estaríamos de fiesta 24x7. ¿Quién lo puede
negar? La convivencia con amigos, las risas, y la celebración en general, es lo
que mas gusta.
Celebramos el
conocer a la gente que conocemos, el poder compartir con ellos la comida, la
bebida, el baile, los abrazos, besos, apapachos, arrumacos y demás. Y eso es lo
que va haciendo la vida mas llena, mas condimentada.
Es entonces cuando,
yo pregunto: ¿por qué esperarse a un día en específico para celebrar? ¿Por qué
no celebrar todos los días? Tal vez no con fiesta, y baile, y desvelada (en algún
punto tenemos que trabajar, o estudiar), pero si con una actitud que celebre el
que estamos vivos, el estar entre los que queremos y nos quieren.
Afortunada, o
desafortunadamente, he tenido amigos, y familia que han pasado a “otra” vida
(no se si a una mejor, ésta es la única que yo conozco, y esta muy buena a mi
parecer) siendo aun “muy jóvenes”. También tengo amigos y familiares que, con
sus 80 y pico años siguen dando guerra.
En alguna película
escuche a alguien decir: “No podemos escoger como venimos al mundo, ni tampoco
la manera en que nos vamos a ir. Sobre lo único que podemos decidir, es sobre
el tiempo que nos dieron de vida”. Bueno, pues siendo así el caso, ¿por qué no
celebrar? Vivir la vida al máximo, y como cada quien decida que es mejor para
sus intereses.
Conforme va pasando
el tiempo, vemos que le hemos dedicado la mayor parte de nuestra vida a otras
personas (trabajo, familia, escuela, novia, esposo, amigos, y un largo etc.).
Que no estamos acostumbrados a darnos un tiempo para nosotros. Y en la mayoría
de las ocasiones, es debido a que estamos mas al pendiente de lo que los demás
nos dicen que deberíamos de estar haciendo, y no haciendo las cosas que
realmente queremos hacer.
Es decir, no es aislarse,
irse de ermitaño a una cueva en la montaña para estar sólo con tus
pensamientos. Es tomar esa (en muchos casos difícil y aterradora) decisión, y
hacer lo que realmente quieres, o estar con quien realmente quieres. Claro es
aterrador, porque hay veces que no ves cómo dedicándote a eso que te guste,
puedas sacar para vivir, o cómo va a ser posible que en tu casa acepten a
mengana, o a fulano (según sea el caso).
Y bueno, claro que
algo va a salir mal. Claro que va a haber dificultades, y que no todo va a ser
color de rosa. Pero… ¿quién quiere que sea así?... si las cosas fueran
demasiado fáciles, no tendrían chiste. Dicen que de los errores se aprende… y
el más importante de esos aprendizajes, es aprender a reírse… ni modo, luego
las cosas pasan.
Si la vida se
viviera al revés, es decir, que al nacer te dijeran: “mi querido Policarpio,
vas a vivir 68 anos, 5 meses, 14 días, 6 horas, 4 minutos, y 29 segundos...
contando a partir de… ahora”, cuales serian tus preocupaciones entonces??
Yo no pretendo
decirte como vivir, ni como no vivir tu vida. No estoy tratando de llegar a ningún
punto. Solo estoy escribiendo algo que se me acaba de ocurrir, y lo escribo
porque quiero escribirlo. Pero de cualquier modo, estaría bien pensarle ¿¿no??
Yo por eso celebro
todos los días que estoy aquí… de alguna manera. Hoy fue escribiendo esto,
tomándome ese té que tanto me gustó, escuchando esa canción que traía pegada
desde la mañana, hablando con esa persona que siempre se las arregla para
hacerme sonreír… haciendo de mi tiempo, como en el fútbol americano, tiempo
efectivo de juego…
Si lo veo así, los
cumpleaños terminan siendo un poquito irrelevantes… si lo veo así, los Rolling
Stones tienen toda la razón: “Time is on my side…”
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