El rockstar, es una persona que cuestiona,
que confronta, que da su punto de vista, y que no se achica ante los puntos de
vista contarios, ni se crece con los puntos de vista a favor. Y que expresa, no
sólo en su música, sino en su actitud, en su estilo de vida, todas estas
características que suelen ser tomadas como revolucionarias, o escandalosas por
las personas que lo rodean. Pero son estas mismas características, las que
hacen que se replanteen muchas ideas, conceptos, reglas, y formas de expresión,
que hasta ese momento se habían considerado como valiosas.
Alguna vez, alguien dijo: “La música, es el
reflejo de la sociedad”. Y, al parecer, hoy cuando el “go along, get along” es
la regla social más generalizada, se vuelve lógico que el papel del “rockstar”
esté desapareciendo. Y que desafortunadamente, en la escena actual, no exista
un rockstar en la extensión de la palabra. Alguien que vaya en contra del
consumismo, y de la mercantilización del arte. De la apatía de la razón, y del
conformismo con lo establecido.
Es aquí, cuando voltear a ver al rockstar,
devuelve sentido al concepto original del rock. Y es en una de las últimas
leyendas vivas del rock and roll, donde el concepto se define.
Ian Fraiser Kilmister, mejor conocido como
Lemmy, nace hace 65 años en Straffodshire, Inglaterra. Hijo de una familia de
clase media, es abandonado por su padre, a muy temprana edad. A los 16 años
asiste a un concierto de una banda que apenas surgía, y que después se
convertiría en leyenda (y de la cual es fan acérrimo): “The Beatles”. Posteriormente
se vuelve “roadie” de, otra de las leyendas del rock: The Jimmy Hendrix
Experience. Y poco tiempo después se une a uno de sus primeros grupo: The
Rocking Vickers.
Con esta banda, empezaron las giras por el
norte de Inglaterra, hasta que decide cambiar de banda, y se une a Hawkwind en
1971. Es aquí donde desarrolla su estilo particular para tocar el bajo. En
1975, es despedido de la banda, pues es arrestado en Canadá, donde pasaría 5
días en prisión, por posesión ilegal de drogas. Al salir de la cárcel, es
cuando decide formar la banda con la que alcanzaría la fama: Mötorhead.
El éxito de la banda no llegaría sino hasta
finales de 1980, con su canción “Ace of Spades”. Y fue ahí donde empezó a
cobrar importancia, volviéndose una de las bandas más influyentes no sólo del
heavy metal, sino del rock and roll. Bandas como Metallica, Megadeath, Slayer,
y Anthrax pueden decir sus estilos surgieron de la música de Lemmy. Pero no
sólo ellos, The R.A.M.O.N.E.S, Gun’s and Roses, Ozzy Osbourne, Foo Fighters, y
varios más, han tenido colaboraciones, de Lemmy en alguno de sus discos, o las
letras han sido escritas por él.
Mientras algunas bandas como los Rolling
Stones, se consideran sobrevivientes de los 60’s y viajan en jets privados a
dar conciertos, donde tocan las canciones que los volvieron famosos, para luego
regresar a sus mansiones en Miami. Lemmy ha pasado los últimos 30 años de su
vida, viviendo el sueño del rock: en los 30 años que tiene Mötorhead, han grabado
25 álbums; y de los 12 meses del año, pasan religiosamente 7 meses de gira.
Para Lemmy, no hay mejor trabajo que el rock
and roll. Y tanto es así, que se ha dedicado casi toda su vida a ello. Alguna
vez trabajó en una fábrica y descubrió, prontamente, que lo odiaba, a partir de
ahí, no ha dejado de tocar su bajo día y noche.
Renta un departamento en Sunset Strip, donde
paga US $ 900.00 al mes, pese a tener ingresos constantes por las canciones que
ha escrito para Metallica, Ozzy Osbourne, las entradas de sus conciertos, y las
ventas de sus discos. Vive ahí, porque: está cerca del bar al que le gusta ir
(el Rainbow), sólo pasa 5 meses viviendo en él, y de cualquier modo sólo duerme
4 horas al día.
Es una persona que ama lo que hace, y que se
divierte haciéndolo. Su música viene desde adentro, y por lo mismo logra formar
una conexión casi inmediata con todos aquellos que la escuchan. Es honesto,
nunca le ha importado que a las personas no les guste su forma de pensar o su
música (y si les gustara, tampoco le interesaría mucho).
Presume haber llevado a la cama (y aún lleva)
a más de 1,200 mujeres; toma una botella de Jack Daniels diaria desde que tiene
30 años (pese a ser diabético); es fumador compulsivo; y está a favor de la
legalización de la heroína como medio de erradicación de la misma (es de las
pocas drogas que jamás ha utilizado, pues su única novia murió de una
sobredosis). Es coleccionista de memorabilia nazi (sólo le gusta el diseño, ha
tenido 4 parejas afroamericanas), y es historiador de la primera y segunda
guerra mundial. Lector compulsivo, crítico de la sociedad, y anarquista por
convicción (“los gobiernos generan más problemas de los que solucionan” - Lemmy).
“La persona más amable que he conocido” según…
casi todos los que lo conocen.
Nunca ha deseado ser un modelo a seguir, y
desalienta enérgicamente a todos lo que lo llegan siquiera a considerar como
uno. Su estilo de vida es extremo, contrario a todas las “reglas establecidas”,
libre, llamativo, e influyente en las mentes, y estilos, de muchas personas.
Es duro, es honesto, es fuerte, sigue velando
por una revolución, donde las personas sean más abiertas, tolerantes, pero
también críticas, revolucionarias, inconformes, y exigentes con la sociedad, y
con ellos mismos.
Lemmy, es Lemmy. A sus 65 años, es la última leyenda
de rock (él dice que se retirará en 2,047… 48 tal vez), más influyente, y con
más actitud (en palabras de Dave Grohl: “He’s the baddest motherfucker alive”).
Es verdadero, y tal vez tendríamos que conocerlo un poco más. Tal vez así,
estaríamos de acuerdo con lo que dice:
Apparently people
don't like the truth, but I do like it; I like it because it upsets a lot of
people. If you show them enough times that their arguments are bullshit, then
maybe just once, one of them will say,” Oh! Wait a minute - I was wrong.” I
live for that happening. Rare, I assure you.
Pero, ¿no se trata de eso el rock
and roll?
Comentarios
Publicar un comentario